La segunda jornada celebrada en Gijón ha estado marcada por una contundente defensa del Trabajo Social como profesión clave para la protección de los derechos sociales y el fortalecimiento de los sistemas públicos.
Bajo nuestro lema, la arenga de este segundo día ha puesto el foco en la necesidad de repensar la profesión desde una posición crítica, ética y transformadora frente al avance del neoliberalismo, la precarización y el retroceso de los sistemas de protección social.
Durante las intervenciones se ha reivindicado el papel del Trabajo Social como disciplina capaz de realizar diagnósticos sociales científicos y complejos, alejándose de modelos centrados únicamente en la gestión de recursos o la burocratización de la intervención social. Asimismo, se ha defendido la importancia de fortalecer el trabajo comunitario, la transdisciplinariedad y la defensa activa de los derechos humanos.
La arenga de esta segunda jornada, que han preparado nuestras y nuestros relatores, también ha alertado sobre la presión que sufren actualmente los Servicios Sociales, afectados por políticas que debilitan derechos fundamentales como la vivienda, la salud, la educación o la subsistencia.
Frente a ello, se hizo ha hecho un llamamiento a reforzar la ética profesional, la colegiación y la objeción de conciencia ante prácticas que puedan vulnerar la dignidad de la ciudadanía.
El cierre ha estado marcado por una apelación al “optimismo inteligente”, la irreverencia y la innovación social como herramientas para transformar las realidades sociales desde la cercanía, la justicia social y el compromiso colectivo.
“Por un Trabajo Social con mirada crítica, paso firme y el corazón puesto en la ciudadanía” fue el mensaje final que resonó entre las y los profesionales participantes.
Aquí puedes leer la arenga de este segundo día